Esa es la esencia del Método S.O.L.:
S — Ser consciente
Detenerte y mirar tu vida con honestidad. Reconocer cómo te sientes, qué estás sosteniendo, qué has normalizado y en qué momentos comenzaste a dejarte para después.
O — Ocupar tu lugar
Volver a estar presente en tus decisiones. Recuperar tu voz, reconocer tus necesidades y comprender que elegirte no significa abandonar a los demás, sino dejar de abandonarte a ti.
L — Liberar tu luz
Desprenderte de patrones, culpas y expectativas que te han hecho creer que amar significa entregarte por completo. Aprender a compartir tu luz sin agotarla y a acompañar a otros sin desaparecer en el proceso.